Llevaba tiempo buscando estos calabacines y no había manera, en las fruterías del barrio nadie los traía. Y el otro día, acompañando a mis suegros al Lidl, al pasar por la sección de verduras, ¡bingo! allí estaban. La receta está inspirada en una receta de El Mercado Calabajío, acoplada a lo que tenía por mi despensa. Es una receta vistosa pero muy, muy sencilla. Además de rápida ya que utilizaremos el microondas para asar los calabacines!
Ingredientes (para 2 personas):
- 2 calabacines luna
- 2 longanizas blancas frescas (sin la tripa)
- 1 cebolla
- Queso rallado de sabor fuerte
Preparación:
Lavar bien los calabacines bajo el grifo. Cortarles el rabito formando un sombrero. Colocar en un plato (las tapas no) y tapar con film sin escatimar, un par de vueltas, que queden bien sellados. Meter al microondas a potencia máxima entre 11 y 12 minutos. Cuando estén, sacar del film y dejar enfriar. Poner las tapitas aprovechando el mismo film y meterlas al microondas, esta vez sólo 4 minutos. Sacar y reservar. Cuando los calabacines se hayan enfríado un poco, vaciarlos con una cucharita, reservando la pulpa.
Mientras, picar la cebolla finamente y llevar al fuego con un chorrito de aceite de oliva. Pochar a fuego medio hasta que esté transparente y comenzando a dorar. Entonces añadir la carne que le hemos sacado a los calabacines asados y la carne de las longanizas. Remover y pochar unos minutos más.
Apartar del fuego y añadir un puñado de queso rallado. Remover y empezar a rellenar los calabacines.
Meter al horno precalentado con el grill fuerte unos 10 minutos hasta que empiecen a tostar por encima.
Sacarlos y ponerles un poco más de queso rallado y meterlos otra vez en el horno 5 minutos más para gratinar.
Servir templados acompañados de un arroz blanco o ensalada verde. ¡Están de pecado! ¡Además son ideales para tupper!
Tuesday, May 28, 2013
Sunday, May 26, 2013
Bizcocho de Espelta/Escanda
Triticum Espelta o Escanda Mayor. La espelta es una variedad antiquísima de trigo. Desde la edad media se cultiva en Asturias, Suiza, Tirol y sur de Alemania. Es más resistente a las inclemencias del tiempo y a las plagas que su primo el trigo, pero su cosecha por hectáreas es bastante inferior, lo que hace que poco a poco se vaya dejando de producir. Mucho más digestiva que el trigo, genera menos alergias, con lo que los intolerantes al trigo es fácil que puedan consumirla. Pero al contener también gluten no la hace apta para celíacos. Hoy en día se está volviendo a ella gracias a los cultivos ecológicos, la espelta está de moda. Así que, os animo a probarla! Si no os atrevéis con un pan de espelta, ¿por qué no un bizcocho?
Ingredientes:
- 125g de mantequilla en punto de pomada
- 125g de aceite suave (yo girasol)
- 150g de harina de espelta blanca
- 100g de harina de espelta integral
- 200g de azúcar
- 3 huevos
- 1 limón (sólo ralladura)
- 7g de impulsor (1/2 sobre de Royal©)
Preparación:
Precalentar el horno a 180º
Batir los huevos con el azúcar hasta que aumenten de volúmen y estén blancos, montados como un merengue suave. Añadir el aceite y la mantequilla sin dejar de batir. Añadir también la ralladura del limón. Cuando esté todo bien mezclado, añadir las harinas mezcladas con el impulsor poco a poco, para que no se baje la mezcla. En el momento sea una masa homogénea dejar de batir y pasar la pasta al molde, es muy espesa y esponjosa.
Hornear entre 30 y 35 minutos (dependerá del horno) hasta que esté dorado y al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.
Este bizcocho es perfecto para el desayuno, o para acompañar un té a media tarde. Sin ser excesivamente dulce, te regala el paladar de forma sutil y sabrosa. Probarlo, no os defraudará!
Ingredientes:
- 125g de mantequilla en punto de pomada
- 125g de aceite suave (yo girasol)
- 150g de harina de espelta blanca
- 100g de harina de espelta integral
- 200g de azúcar
- 3 huevos
- 1 limón (sólo ralladura)
- 7g de impulsor (1/2 sobre de Royal©)
Preparación:
Precalentar el horno a 180º
Batir los huevos con el azúcar hasta que aumenten de volúmen y estén blancos, montados como un merengue suave. Añadir el aceite y la mantequilla sin dejar de batir. Añadir también la ralladura del limón. Cuando esté todo bien mezclado, añadir las harinas mezcladas con el impulsor poco a poco, para que no se baje la mezcla. En el momento sea una masa homogénea dejar de batir y pasar la pasta al molde, es muy espesa y esponjosa.
Hornear entre 30 y 35 minutos (dependerá del horno) hasta que esté dorado y al pinchar con un palillo en el centro salga limpio.
Este bizcocho es perfecto para el desayuno, o para acompañar un té a media tarde. Sin ser excesivamente dulce, te regala el paladar de forma sutil y sabrosa. Probarlo, no os defraudará!
Saturday, May 25, 2013
Cookies Crujientes
Las cookies son mi pasión, creo que ya lo comenté en la entrada de las cookies de chocolate. Llevo mucho tiempo experimentando recetas con la esperanza de encontrar una cookie crujiente, hasta hora sólo había conseguido texturas más bien blanditas y suaves. Pero con esta receta creo que he dado en el clavo. El secreto, el azúcar utilizado, sólo azúcar blanco, el de toda la vida.
Ingredientes (para unas 23 o 24 cookies):
- 300g de harina
- 220g de azúcar
- 190g de pepitas de chocolate o chocolate en trozos
- 125g de mantequilla ablandada
- 1 huevo L
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación:
Precalentar el horno a 190º.
Tamizar la harina junto con la sal y el bicarbonato. Reservar.
Batir la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar hasta que blanquee y esté esponjosa. Añadir el huevo someramente batido y la vainilla y mezclar muy bien hasta integrar. Añadir la mezcla de harina tamizada y mezclar, lo justo para que no haya harina seca. Añadir el chocolate y darle un par de vueltas más pero sin pasarse.
Hacer porciones de unos 40g y hacer bolitas con cada una.
colocar la mitad en la bandeja del horno sobre papel sulfurizado bien separadas.
Aplastarlas con el culo de un vaso hasta obtener discos de unos 6 o 7 milímetros de grosor. Hornear alrededor de 15 minutos. Hasta que empiecen a dorar por los bordes y el centro esté aún blandito al tacto.
Sacar la bandeja y dejar atemperar un par de minutos. Transferir las cookies para enfriarlas sobre una rejilla.
Hornear el resto de la misma manera.
Dejar enfriar bien y... ¡ya podéis disfrutar de una cookie crujiente!
Ingredientes (para unas 23 o 24 cookies):
- 300g de harina
- 220g de azúcar
- 190g de pepitas de chocolate o chocolate en trozos
- 125g de mantequilla ablandada
- 1 huevo L
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Preparación:
Precalentar el horno a 190º.
Tamizar la harina junto con la sal y el bicarbonato. Reservar.
Batir la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar hasta que blanquee y esté esponjosa. Añadir el huevo someramente batido y la vainilla y mezclar muy bien hasta integrar. Añadir la mezcla de harina tamizada y mezclar, lo justo para que no haya harina seca. Añadir el chocolate y darle un par de vueltas más pero sin pasarse.
Hacer porciones de unos 40g y hacer bolitas con cada una.
colocar la mitad en la bandeja del horno sobre papel sulfurizado bien separadas.
Aplastarlas con el culo de un vaso hasta obtener discos de unos 6 o 7 milímetros de grosor. Hornear alrededor de 15 minutos. Hasta que empiecen a dorar por los bordes y el centro esté aún blandito al tacto.
Sacar la bandeja y dejar atemperar un par de minutos. Transferir las cookies para enfriarlas sobre una rejilla.
Hornear el resto de la misma manera.
Dejar enfriar bien y... ¡ya podéis disfrutar de una cookie crujiente!
Friday, May 24, 2013
Tomates Rellenos
Los tomates, con sus mil y una variedades nos alegran un plato con su color y fantástico sabor. Crudos, cocinados, los tomates son otro magnífico regalo que nos trajo Colón de las Américas!
La receta de hoy los presenta como aperitivo o pequeño entrante o guarnición. Es una receta fresca y sencilla, perfecta para las temperaturas que se avecinan!
Ingredientes (para 4 personas):
- 4 tomates maduros de tamaño medio
- 1 lata pequeña de maíz dulce
- 2 latas pequeñas de atún en aceite
- 2 cucharadas de mayonesa
- 2 huevos duros
- 2 cucharadas de menta fresca picada
Preparación:
Picar finamente el huevo duro. Reservar.
Cortar el pedúnculo a los tomates y vaciar con una cuchara en un plato.
Picar bien la pulpa extraída. Mezclarla con el atún bien escurrido, el maíz y la mayonesa. Comprobar de sabor y añadir un poco de sal si fuera necesario. Añadir la menta y mezclar hasta que esté homogéneo.
Picar bien la pulpa extraída. Mezclarla con el atún bien escurrido, el maíz y la mayonesa. Comprobar de sabor y añadir un poco de sal si fuera necesario. Añadir la menta y mezclar hasta que esté homogéneo.
Cortar una rodaja muy fina de la base de los tomates (servirá para crear una base y que los tomates estén estables en el plato). Rellenar con una cuchara repartiendo equitativamente el relleno entre todos los tomates.
Thursday, May 23, 2013
Faláfel (Croquetas de Garbanzos) con Raita de Menta
El faláfel es la croqueta vegetariana por excelencia. De origen incierto (se cree que fue en la India) se comen sólas, acompañadas de salsa de menta o tahini o también en bocadillo utilizando pan de pita. Se preparan utilizando garbanzos o habas crudos remojados (NUNCA cocidos). Los egipcios preparan el faláfel sólo con habas. Yo voy a preparar el que es sólo de garbanzos. El acompañamiento estrella es la salsa de yogur y menta, aunque en muchas zonas de marruecos se acompaña de salsa taratur (a base de tahina y zumo de limón).
Ingredientes (para unos 12 faláfel):
- 200g de garbanzos secos
- 2 cucharadas grandes de cilantro picado
- 1 cucharada grande de perejil picado
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 cucharaditas de comino molido
- 1 cucharadita de Ras-el-Hanut ( una mezcla de especias marroquí que lleva: pimienta negra, comino, cardamomo, nuez moscada, canela, pimentón y jengibre)
- 1/2 cucharadita de impulsor (Royal©)
- 1 cucharadita de sal
- Harina de garbanzos
(para la Raita de Menta):
- 1 yogur azucarado (o natural con una cucharadita de azúcar)
- 2 cucharadas de menta o hierbabuena picada
- 2 cucharadas de zumo de limón
- Sal y pimienta al gusto
- 1/4 de cebolla picada muy finita (opcional)
Preparación:
La noche de antes poner a remojo los garbanzos con agua suficiente para que dupliquen volúmen. Tapar y dejar toda la noche.
Para preparar el faláfel triturar los garbanzos con la picadora hasta conseguir una consistencia arenosa. (Esto va un poco en gustos, a mi me gusta el faláfel más con trocitos que completamente triturado).
Pasar a una fuente. En la misma picadora poner la cebolla, el impulsor, el ajo, la sal y las especias, el cilantro y el perejil.
Triturar hasta conseguir una mezcla homogénea. Añadir esta mezcla a los garbanzos triturados. Mezclar con la mano hasta conseguir unificar todos los ingredientes.
Meter en la nevera y dejar reposar mínimo media hora para que se integren los sabores y la masa asiente.
Mientras, preparar la raita. Poner en un cuenco el yogur y batirlo hasta que quede cremoso, añadir los demás ingredientes y mezclar bien. A mi personalmente me gusta machacar parte de la menta en el mortero y añadírsela así para un extra de sabor y color.
Sacar la pasta del faláfel de la nevera y empezar a formarlos. Si la masa se desmorona o es dificil formar la bolita porque el garbanzo ha soltado mucha agua al triturarlo añadir una o dos cucharadas de harina de garbanzo para compactar un poco la mezcla. Formar bolitas del tamaño de una nuez y luego aplanarlas hasta obtener discos gorditos.
Freír en abundante aceite unos 2 o 3 minutos por cada lado hasta que estén bien doraditas.
Servir templadas acompañadas de la salsa de yogur y menta.
O también con un fantástico pan de pita casero en forma de bocadillo!
Ingredientes (para unos 12 faláfel):
- 200g de garbanzos secos
- 2 cucharadas grandes de cilantro picado
- 1 cucharada grande de perejil picado
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 cucharaditas de comino molido
- 1 cucharadita de Ras-el-Hanut ( una mezcla de especias marroquí que lleva: pimienta negra, comino, cardamomo, nuez moscada, canela, pimentón y jengibre)
- 1/2 cucharadita de impulsor (Royal©)
- 1 cucharadita de sal
- Harina de garbanzos
(para la Raita de Menta):
- 1 yogur azucarado (o natural con una cucharadita de azúcar)
- 2 cucharadas de menta o hierbabuena picada
- 2 cucharadas de zumo de limón
- Sal y pimienta al gusto
- 1/4 de cebolla picada muy finita (opcional)
Preparación:
La noche de antes poner a remojo los garbanzos con agua suficiente para que dupliquen volúmen. Tapar y dejar toda la noche.
Para preparar el faláfel triturar los garbanzos con la picadora hasta conseguir una consistencia arenosa. (Esto va un poco en gustos, a mi me gusta el faláfel más con trocitos que completamente triturado).
Pasar a una fuente. En la misma picadora poner la cebolla, el impulsor, el ajo, la sal y las especias, el cilantro y el perejil.
Triturar hasta conseguir una mezcla homogénea. Añadir esta mezcla a los garbanzos triturados. Mezclar con la mano hasta conseguir unificar todos los ingredientes.
Meter en la nevera y dejar reposar mínimo media hora para que se integren los sabores y la masa asiente.
Mientras, preparar la raita. Poner en un cuenco el yogur y batirlo hasta que quede cremoso, añadir los demás ingredientes y mezclar bien. A mi personalmente me gusta machacar parte de la menta en el mortero y añadírsela así para un extra de sabor y color.
Sacar la pasta del faláfel de la nevera y empezar a formarlos. Si la masa se desmorona o es dificil formar la bolita porque el garbanzo ha soltado mucha agua al triturarlo añadir una o dos cucharadas de harina de garbanzo para compactar un poco la mezcla. Formar bolitas del tamaño de una nuez y luego aplanarlas hasta obtener discos gorditos.
Freír en abundante aceite unos 2 o 3 minutos por cada lado hasta que estén bien doraditas.
Servir templadas acompañadas de la salsa de yogur y menta.
O también con un fantástico pan de pita casero en forma de bocadillo!
Location:
Valencia, Spain
Pan de Pita
¿Hay algo mejor que una pita casera 100%, absolutamente TODO hecho en casa? Yo pienso que no, y ¿vosotr@?
Las pitas las descubrí en Lisboa, de la mano de la "pita shawarma". Me encantó el formato, el pan plano, la carne condimentada... La verdura, el queso... Simplemente fantástico.
Hasta ahora hacía las pitas o kebabs caseros con pan de pita comprado, pero llegó un día que me dije: esto no debe ser taaaan complicado. Investigué un poco y vi que simplemente era una masa de pan básico, formada en discos de 3mm de grososr y horneada a altísimas temperaturas.
Así que me puse a ello y esta es mi versión:
Ingredientes (para 8 pitas):
- 250g de harina panadera
- 150g agua
- 20g aceite de oliva
- 5g de sal
- 5g de levadura fresca
Preparación:
Poner todos los ingredientes en un bol y mezclarlos hasta conseguir una bola.
Pasar a la encimera y amasar entre 10 y 15 minutos hasta obtener una masa lisa y brillante que pase la prueba de la membrana. Es una masa sequita, no debe dar problemas para amasar con la técnica clásica.
Hacer una bola y dejar reposar en un bol tapada con un trapo para un primer levado hasta que duplique volúmen.
Porcionar en trozos de 50g cada uno, bolear y dejar reposar 10 minutos.
Para formar la pita simplemente estirar cada bola con el rodillo hasta obtener discos de 2 o 3 mm de grosor. Tapar con un trapo y dejar reposar unos 10-15 minutos mientras se calienta el horno. No dejarlas reposar más porque entonces se comenzará a formar la estructura de la miga lo que impedirá a la pita hincharse como un globo en el horno formando el bolsillo interior carácterístico de este pan.
Precalentar el horno a tope, a 250º. Como yo no tengo piedra de hornear, horneé mis pitas como horneo la pizza, en el suelo del horno, la parte más caliente con diferencia.
Depositar suavemente los discos en el suelo del horno, cerrar la puerta y esperar un par de minutos. Se hincharán como globos. Abrir, darles la vuelta para que el doradito del centro esté en los dos lados, cerrar y dejar otro minuto. Sacar y envolver en un trapo para mantenerlas tiernas. Hacerlo así con todas las pitas. La pita es un pan muy blando y muy tierno, no dejar más de 3 o 4 minutos en total porque se tostaría demasiado y luego al enfriar endurecería no siendo lo suficientemente maleable a la hora de rellenarlo.
Se pueden comer recién hechas templadas para acompañar dips o rellenarlas con todo tipo de ingredientes preparando un fantástico kebab casero o un falafel en pan de pita... Las posibilidades son infinitas!
Las pitas las descubrí en Lisboa, de la mano de la "pita shawarma". Me encantó el formato, el pan plano, la carne condimentada... La verdura, el queso... Simplemente fantástico.
Hasta ahora hacía las pitas o kebabs caseros con pan de pita comprado, pero llegó un día que me dije: esto no debe ser taaaan complicado. Investigué un poco y vi que simplemente era una masa de pan básico, formada en discos de 3mm de grososr y horneada a altísimas temperaturas.
Así que me puse a ello y esta es mi versión:
![]() |
| (Todavía hinchaditos al salir del horno!) |
Ingredientes (para 8 pitas):
- 250g de harina panadera
- 150g agua
- 20g aceite de oliva
- 5g de sal
- 5g de levadura fresca
Preparación:
Poner todos los ingredientes en un bol y mezclarlos hasta conseguir una bola.
Pasar a la encimera y amasar entre 10 y 15 minutos hasta obtener una masa lisa y brillante que pase la prueba de la membrana. Es una masa sequita, no debe dar problemas para amasar con la técnica clásica.
Hacer una bola y dejar reposar en un bol tapada con un trapo para un primer levado hasta que duplique volúmen.
Porcionar en trozos de 50g cada uno, bolear y dejar reposar 10 minutos.
Para formar la pita simplemente estirar cada bola con el rodillo hasta obtener discos de 2 o 3 mm de grosor. Tapar con un trapo y dejar reposar unos 10-15 minutos mientras se calienta el horno. No dejarlas reposar más porque entonces se comenzará a formar la estructura de la miga lo que impedirá a la pita hincharse como un globo en el horno formando el bolsillo interior carácterístico de este pan.
Precalentar el horno a tope, a 250º. Como yo no tengo piedra de hornear, horneé mis pitas como horneo la pizza, en el suelo del horno, la parte más caliente con diferencia.
Depositar suavemente los discos en el suelo del horno, cerrar la puerta y esperar un par de minutos. Se hincharán como globos. Abrir, darles la vuelta para que el doradito del centro esté en los dos lados, cerrar y dejar otro minuto. Sacar y envolver en un trapo para mantenerlas tiernas. Hacerlo así con todas las pitas. La pita es un pan muy blando y muy tierno, no dejar más de 3 o 4 minutos en total porque se tostaría demasiado y luego al enfriar endurecería no siendo lo suficientemente maleable a la hora de rellenarlo.
Se pueden comer recién hechas templadas para acompañar dips o rellenarlas con todo tipo de ingredientes preparando un fantástico kebab casero o un falafel en pan de pita... Las posibilidades son infinitas!
Tuesday, May 21, 2013
Sándwich de Pollo Asado
Hoy traigo una receta de domingo, de no ensuciar la cocina, de aprovechamiento de restos findesemaneros. Me encantan esos días de no hacer nada y poder contar con un arreglo rápido para la cena. Esta receta está en la familia desde que yo recuerde. Una fantástica manera de aprovechar esa pechuga solitaria y ya un poco seca de un pollo a l'ast, os la recomiendo.
Ingredientes (para 3 sándwiches):
- 6 rebanadas de pan de molde
- 1 pechuga de pollo asado (o el trozo que haya disponible)
- 9 lonchas de queso manchego semicurado
- 1 tomate grande
- Mantequilla
Preparación:
Picar finamente el pollo y reservar (si ha sobrado también algo del caldo dónde se ha asado el pollo, remojar un poco la pechuga con él). Cortar el tomate en rodajas finas y reservar.
Para montar el sándwich poner sobre la primera rebanada de pan loncha y media de queso, una buena cucharada de pollo asado picado, un par de rodajas de tomate y otra loncha y media de queso.
Tapar con la otra rebanada de pan de molde. Untarlos levemente con mantequilla y meter en la sandwichera previamente caliente hasta que estén bien dorados.
Servir calientes y cortados por la mitad.
Perfectos para una cena informal y sobre todo, para aprovechar esos restos de pollo de una forma original.
Ingredientes (para 3 sándwiches):
- 6 rebanadas de pan de molde
- 1 pechuga de pollo asado (o el trozo que haya disponible)
- 9 lonchas de queso manchego semicurado
- 1 tomate grande
- Mantequilla
Preparación:
Picar finamente el pollo y reservar (si ha sobrado también algo del caldo dónde se ha asado el pollo, remojar un poco la pechuga con él). Cortar el tomate en rodajas finas y reservar.
Para montar el sándwich poner sobre la primera rebanada de pan loncha y media de queso, una buena cucharada de pollo asado picado, un par de rodajas de tomate y otra loncha y media de queso.
Tapar con la otra rebanada de pan de molde. Untarlos levemente con mantequilla y meter en la sandwichera previamente caliente hasta que estén bien dorados.
Servir calientes y cortados por la mitad.
Perfectos para una cena informal y sobre todo, para aprovechar esos restos de pollo de una forma original.
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Pollo,
Sandwiches y Bocadillos
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Valencia, España
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