El Strogonoff es una de las recetas más comunes en Portugal y Brasil. Sin embargo sus orígenes se remontan a la Rusia del siglo XIX. Consiste en carne de vacuno, cortada en tiras finas y cocinada en una crema agria con un sofrito de champiñones y cebolla. La versión más extendida es la que se preparar con nata, aunque en Brasil por ejemplo le añaden también un poco de tomate frito haciendo que la salsa tome un tinte rosado.
Yo voy a preparar una versión con pollo, muy típica en Portugal, así como su versión con cerdo. ¡Sed libres de preparar la original con solomillo de ternera!. La salsa, es la básica con nata y champiñones pero con unos matices que la diferencian del resto. Dicho esto, ¡vamos a ello!
Ingredientes (para 4 personas):
- 2 pechugas grandes de pollo
- 1 cebolla
- 200g de champiñones
- 2 cucharadas de mostaza dulce
- 1 cucharada de salsa inglesa "Worcestershire"
- 400ml de nata para cocinar
- Sal y pimienta
- 1 cucharada de mantequilla
- Aceite de oliva
Preparación:
Cortar las pechugas en tiras finas y salpimentar.
Poner a calentar la mantequilla con un chorrito de aceite (así evitaremos que se queme). Cuando burbujeé añadir las tiras de carne y sellarlas por ambos lados. Sacar a un plato y reservar.
Picar la cebolla y cortar los champiñones en cuartos. Reservar.
En la misma cazuela dónde se ha sellado la carne, añadir un poco más de aceite y pochar la cebolla. Cuando comience a estar transparente añadir los champiñones.
Darle un par de vueltas y añadir la mostaza y la salsa inglesa. Así como un punto de sal y pimienta. Remover y dejar pochar hasta que los champiñones empiecen a oscurecer.
Añadir la nata, remover y llevar ebullición.
Dejar reducir hasta la salsa empiece a espesar.
Añadir ahora el pollo y cocinar unos minutos más.
Y ya está!
Servir acompañado de arroz blanco. Hay quien incluso lo acompaña también con huevo frito, ¡sed libres de improvisar!
Friday, December 13, 2013
Tuesday, December 10, 2013
Alubias (by Luis Astor, mi padre)
Hoy toca una de esas recetas que nunca vais a encontrar en los blogs de cocina. Primero por sus ingredientes, una mezcla un tanto atípica, y segundo, por el uso de un fantástico comodín, de las alubias en lata. Sabéis que ante todo yo abogo por lo casero 100%. Pero a veces, las ciscunstancias de la vida y el trabajo nos hacen imposible acordarnos de poner de remojo unas alubias, o d cocinarlas el tiempo suficiente para que estén tan tiernas que se te deshagan en la boca. Para estos momentos, yo siempre echo mano de las legumbres enlatadas, un producto que encuentro no pierde demasiado su esencia al estar envasado.
Si echáis un ojo a los ingredientes de esta receta quizá os llame la atención. Es una mezcla bizarra que en un principio parece que no vaya a combinar y sin embargo el resultado final es espectacular.
Si echáis un ojo a los ingredientes de esta receta quizá os llame la atención. Es una mezcla bizarra que en un principio parece que no vaya a combinar y sin embargo el resultado final es espectacular.
La receta surgió de las manos de mi padre cuando hacía vida de soltero por causa del trabajo en Puente la Reina, Navarra. No pasaba hambre, ¡os lo puedo asegurar! Cuando volvió a casa, después de varios meses de retiro, la compartió con nosotros y nos encantó! Desde entonces preparo esta receta infinidad de veces, es rápida, sencilla y deliciosa!
Ingredientes (para 2 o 3 personas):
- 2 latas de alubias blancas pochas o a la jardinera
- 50g de chorizo dulce de cocina
- 3 dientes de ajo
- 2 latas de atún
- 4 cucharadas de tomate frito casero
Preparación:
Cortar el chorizo y el ajo en dados pequeñitos, reservar.
Rehogar el ajo en una cazuela con dos cuchararas de aceite de oliva.
Mientras escurrir bien las latas de atún. Cuando el ajo empiece a tomar color, añadir el chorizo, darle un par de vueltas y añadir el atún. Rehogar todo junto un par de minutos. Añadir el tomate frito y dejar reducir un minuto.
Rehogar el ajo en una cazuela con dos cuchararas de aceite de oliva.
Mientras escurrir bien las latas de atún. Cuando el ajo empiece a tomar color, añadir el chorizo, darle un par de vueltas y añadir el atún. Rehogar todo junto un par de minutos. Añadir el tomate frito y dejar reducir un minuto.
Añadir las alubias y enjuagar las dos latas con un chorrito de agua que añadiremos también a la cazuela. Bajar el fuego y dejar cocinar unos 10 o 15 minutos para que se integren todos los sabores.
Servir en platos hondos con un chorrito de vinagre de Jerez.
Sunday, December 8, 2013
Sabrosas Croquetas de Patata
Siempre se ha dicho que los ingleses no saben comer. Discrepo. Es un país con una gastronomía espectacular aún por descubrir aquí en España. Asados increíbles, pasteles rellenos de magia, ensaladas de ensueño, salsas de otro mundo... Todo un caleidoscopio de sabores y aromas, fruto las variadas culturas que pueblan el Reino Unido.
Hoy he rescatado esta receta que hace tiempo me rondaba por la cabeza. Sencilla y barata sorprenderá a muchos y enamorará a otros. Con queso. Con jamón de york. Con apio. Con una deliciosa salsa para acompañar. ¿Quién permanece indiferente? Animaros, ¡os encantará!
- 450g de patatas (harinosas preferiblemente, yo he usado patata gallega)
- 100g de queso cheddar maduro rallado (u otro queso maduro de sabor fuerte)
- 100g de jamón york cortado en daditos
- 1 cebolleta tierna fínamente picada
- 1 rama de apio cortada en daditos
- 300ml de leche
- 1 yema
- 25g de mantequilla
- Sal y Pimienta
- Harina
(Para el rebozado)
- 1 Huevo
- Pan Rallado
- Harina
(Para la salsa)
- 150ml de caldo de verduras
- 150ml de leche
- 1 cucharada de mostaza de Dijonn
- 75g de queso cheddar maduro rallado
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de harina
- 1 cucharada de cilantro fresco picado
Preparación:
Pelar las patatas, cortarlas en dados y ponerlas a cocer con la leche. Cuando hierva, bajar el fuego y cocinar hasta que se absorva la leche o las patatas estén tiernas.
Mientras se cuecen las patatas picar la cebolleta y el apio en cubitos. Cortar el jamón del mismo tamaño.
Rayar el queso y reservar.
Cuando esten cocidas, machacar las patatas, añadir la mantequilla y mezclar bien, tiene que quedar un pure más bien sequito. Añadir, la yema, la cebolleta, el apio, el jamón y el queso.
Mezclar bien y salpimentar. Cuidado con la sal porque al ser un queso fuerte no es necesaria mucha. Dejar enfriar en la nevera para que sea más manejable, (si lo necesitara añadir un poco de harina para densificar la mezcla).
Mientras, preparar la salsa. Poner a calentar la mantequilla, añadir la harina y cocinar un par de minutos removiendo con las varillas.
Apartar del fuego y añadir, la leche y el caldo sin dejar de remover para que no se formen grumos. Tiene que quedar ligera, si queda muy espesa añadir un poquito más de caldo. Añadir la mostaza, el queso y el cilantro picado. Mezclar hasta integrar y reservar caliente.
Freír en abundante aceite hasta que doren. Sacarlas sobre papel absorvente para eliminar el exceso de aceite.
Servir napadas con la salsa y una ensalada de tomate para acompañar.
¡Están de rechupete!
Hoy he rescatado esta receta que hace tiempo me rondaba por la cabeza. Sencilla y barata sorprenderá a muchos y enamorará a otros. Con queso. Con jamón de york. Con apio. Con una deliciosa salsa para acompañar. ¿Quién permanece indiferente? Animaros, ¡os encantará!
Ingredientes (Para unas 8 o 10 croquetas):
- 450g de patatas (harinosas preferiblemente, yo he usado patata gallega)
- 100g de queso cheddar maduro rallado (u otro queso maduro de sabor fuerte)
- 100g de jamón york cortado en daditos
- 1 cebolleta tierna fínamente picada
- 1 rama de apio cortada en daditos
- 300ml de leche
- 1 yema
- 25g de mantequilla
- Sal y Pimienta
- Harina
(Para el rebozado)
- 1 Huevo
- Pan Rallado
- Harina
(Para la salsa)
- 150ml de caldo de verduras
- 150ml de leche
- 1 cucharada de mostaza de Dijonn
- 75g de queso cheddar maduro rallado
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de harina
- 1 cucharada de cilantro fresco picado
Preparación:
Pelar las patatas, cortarlas en dados y ponerlas a cocer con la leche. Cuando hierva, bajar el fuego y cocinar hasta que se absorva la leche o las patatas estén tiernas.
Mientras se cuecen las patatas picar la cebolleta y el apio en cubitos. Cortar el jamón del mismo tamaño.
Rayar el queso y reservar.
Cuando esten cocidas, machacar las patatas, añadir la mantequilla y mezclar bien, tiene que quedar un pure más bien sequito. Añadir, la yema, la cebolleta, el apio, el jamón y el queso.
Mezclar bien y salpimentar. Cuidado con la sal porque al ser un queso fuerte no es necesaria mucha. Dejar enfriar en la nevera para que sea más manejable, (si lo necesitara añadir un poco de harina para densificar la mezcla).
Mientras, preparar la salsa. Poner a calentar la mantequilla, añadir la harina y cocinar un par de minutos removiendo con las varillas.
Apartar del fuego y añadir, la leche y el caldo sin dejar de remover para que no se formen grumos. Tiene que quedar ligera, si queda muy espesa añadir un poquito más de caldo. Añadir la mostaza, el queso y el cilantro picado. Mezclar hasta integrar y reservar caliente.
Con el relleno ya frío, formar ocho o diez porciones de tamaño interesante y pasar por harina para ayudarnos a formar las bolas. Pasar por huevo batido y luego por pan rallado, aplastándolas un poco en el proceso.
Servir napadas con la salsa y una ensalada de tomate para acompañar.
¡Están de rechupete!
Location:
Valencia, España
Wednesday, December 4, 2013
Berenjenas Rellenas
Hoy, con nocturnidad y alevosía (aunque se publicará por la mañana), os traigo una nueva entrada. Perdón por estar un poco ausente, más de lo que me gustaría, pero, a veces, el día a día no te deja otra opción.
Esta receta es una herencia de mi madre, un poco cambiada, pues para mi es inevitable darle un giro a todas las recetas que caen en mis manos. En esencia, es muy, muy parecida a la receta de berenjenas rellenas que he comido toda la vida en casa. Me imagino que much@s la leeréis y no os aportará nada nuevo, pero quizás a otras personas si que les sorprenda. Creo que es una receta excelente, de aspecto un poco retro, pero absolutamente deliciosa... Y os aconsejo encarecidamente que la probéis.
Ingredientes (para 4 personas):
- 2 berenjenas hermosas
- 1 cebolla
- 1 pimiento rojo pequeño
- 1/2 pimiento amarillo
- 1/2 pimiento verde italiano
- 1 puñado de piñones
- 3 cucharadas de tomate frito casero
- 300g de carne picada (mezcla de magro y ternera)
- Sal, pimienta
- Orégano
- Ajo en polvo
- 250ml de bechamel casera
- 1 trozo de queso manchego (para rallar)
- Aceite de Oliva
Preparación:
Precalentar el horno a 200º
Cortar las berenjenas por la mitad y practicar unos cortes como se ve en la foto. Uno todo alrededor pegadito a la piel, y después cortes oblicuos formando rombos en el centro.
Aliñar con un chorro de aceite, sal y pimienta y asar en el horno ya caliente unos 20 minutos, hasta que la berenjena comience a estar blandita.
Sacarlas y vaciar ayudándonos de una cuchara.
Trocear la pulpa y reservar.
Mientras, picar la cebolla y los pimientos.
Llevar al fuego con un par de cucharadas de aceite de oliva y pochar a fuego medio-bajo hasta que estén blanditas y comenzando a tomar color. Añadir la pulpa de la berenjena y cocinar un par de minutos.
Añadir también los piñones y tostarlos un par de minutos más.
Añadir ahora la carne, salpimentar y añadir el orégano.
Mezclar, removiendo sin parar, rompiendo las bolas de carne con paciencia, intentando que quede un relleno muy homogéneo.
Añadir el tomate frito y darle un par de vueltas. El relleno está listo.
Rellenar ahora la piel que ha quedado de las berenjenas después de retirar la pulpa. Napar con un par de cucharadas de bechamel.
Cubrir con queso manchego recién rallado y llevar al horno a gratinar.
Hornear 10 o 15 minutos hasta obtener un bonito color dorado.
Servir calientes acompañadas de una buena ensalada. Están de rechupete. Aún las personas que no son adoradoras de las berenjenas son capaces de enamorarse de este plato. ¿Os lo vais a perder?
Esta receta es una herencia de mi madre, un poco cambiada, pues para mi es inevitable darle un giro a todas las recetas que caen en mis manos. En esencia, es muy, muy parecida a la receta de berenjenas rellenas que he comido toda la vida en casa. Me imagino que much@s la leeréis y no os aportará nada nuevo, pero quizás a otras personas si que les sorprenda. Creo que es una receta excelente, de aspecto un poco retro, pero absolutamente deliciosa... Y os aconsejo encarecidamente que la probéis.
Ingredientes (para 4 personas):
- 2 berenjenas hermosas
- 1 cebolla
- 1 pimiento rojo pequeño
- 1/2 pimiento amarillo
- 1/2 pimiento verde italiano
- 1 puñado de piñones
- 3 cucharadas de tomate frito casero
- 300g de carne picada (mezcla de magro y ternera)
- Sal, pimienta
- Orégano
- Ajo en polvo
- 250ml de bechamel casera
- 1 trozo de queso manchego (para rallar)
- Aceite de Oliva
Preparación:
Precalentar el horno a 200º
Cortar las berenjenas por la mitad y practicar unos cortes como se ve en la foto. Uno todo alrededor pegadito a la piel, y después cortes oblicuos formando rombos en el centro.
Aliñar con un chorro de aceite, sal y pimienta y asar en el horno ya caliente unos 20 minutos, hasta que la berenjena comience a estar blandita.
Sacarlas y vaciar ayudándonos de una cuchara.
Trocear la pulpa y reservar.
Mientras, picar la cebolla y los pimientos.
Llevar al fuego con un par de cucharadas de aceite de oliva y pochar a fuego medio-bajo hasta que estén blanditas y comenzando a tomar color. Añadir la pulpa de la berenjena y cocinar un par de minutos.
Añadir también los piñones y tostarlos un par de minutos más.
Añadir ahora la carne, salpimentar y añadir el orégano.
Mezclar, removiendo sin parar, rompiendo las bolas de carne con paciencia, intentando que quede un relleno muy homogéneo.
Añadir el tomate frito y darle un par de vueltas. El relleno está listo.
Rellenar ahora la piel que ha quedado de las berenjenas después de retirar la pulpa. Napar con un par de cucharadas de bechamel.
Cubrir con queso manchego recién rallado y llevar al horno a gratinar.
Hornear 10 o 15 minutos hasta obtener un bonito color dorado.
Servir calientes acompañadas de una buena ensalada. Están de rechupete. Aún las personas que no son adoradoras de las berenjenas son capaces de enamorarse de este plato. ¿Os lo vais a perder?
Location:
Valencia, España
Tuesday, November 19, 2013
Jambalaya
Después de mi última entrada creo que estaréis tod@s ansiosos por leer una receta que utilice la fantástica mezcla de hierbas y especias cajún.
La Jambalaya es el arroz por excelencia en la zona sur de EEUU, más concretamente Nueva Orleans y Louisiana. Podríamos decir que es el plato insignia de la gastronomía criolla.
Como es normal, existen mil y un tipos de variaciones, cambiando algunos ingredientes y variando quizás, la mezcla de especias.
Este plato lo tenía ya atravesado desde hace mucho tiempo, desde que lo leí en alguna novela americana y supe de qué se trataba, andaba con la mosca tras la oreja con ganas de preparar algo parecido. Finalmente me he lanzado a ello y os aseguro que el resultado vale mucho la pena. Los ingredientes pueden resultar chocantes pero no, casan estupendamente los unos con los otros.
Investigué en muchos blogs americanos, buscando la receta y los ingredientes que yo recordaba. Al final encontré una versión muy aproximada, en el blog Mercado Calabajío. Evidentemente he cambiado algunas cosas, pero, en esencia, la he respetado bastante porque creo que es bastante afín a lo que yo buscaba.
Vamos a ello, pues...
Ingredientes (para 4 personas):
- 1/2 pollo cortado en trozos
- 2 o 3 longanizas criollas (si no las conseguís, normales)
- 12 gambones frescos o congelados
- 1 cebolla
- 1/4 de pimiento rojo
- 1/4 de pimiento amarillo
- 1/4 de pimiento verde
- 2 ramas de apio
- 1 hoja de laurel
- 1/2 lata de tomate triturado (o 4 tomates maduros rallados)
- 1 cucharada sopera colmada de Cajun Spice Mix
- 1 vaso de arroz redondo
- 3 vasos y medio de caldo de pollo (o en su defecto agua con 1 pastilla de concentrado)
- Sal y pimienta
- Cilantro fresco
- Aceite de oliva
NOTA: La receta original usa arroz largo americano, yo he utilizado arroz redondo tipo paella, encuentro que absorbe mejor los sabores y creo que es más adecuado para este tipo de preparación.
Preparación:
Pelar el gambón y reservar. Cortar las longanizas en trozos de bocado y reservar.
Trocear los pimientos, el apio y la cebolla en cubitos pequeños. Reservar.
Calentar el recipiente donde prepararemos el arroz, puede ser una cazuela bajita o una sartén tipo paella. Sellar los trozos de longaniza hasta que estén bien rustidos. Apartar a un plato y reservar.
Ahora sellar el gambón. Muy rápido, vuelta y vuelta, tiene que quedar crudo en el interior.
Añadir ahora unas cuatro cucharadas de aceite de oliva y la hoja de laurel. Salpimentar el pollo y freírlo en el aceite caliente hasta que esté bien dorado por ambos lados. Exactamente igual que cuando preparamos una paella. ¡Cuidado que salpica mucho!
Añadir ahora el trío de verduras. Rehogar a fuego medio removiendo de vez en cuando.
Cuando la verdura esté blandita y comenzando a coger color, añadir el tomate triturado. Dejar reducir unos minutos.
Añadir ahora las especias cajún y las salchichas que teníamos reservadas.
Añadir el caldo de pollo hasta cubrir todos los ingredientes y dejar cocinar mínimo 20 minutos a fuego medio-bajo para evitar que se evapore demasiado, aunque tiene que reducir un poco para concentrar el sabor.
Pasado ese tiempo, comprobar de sal y añadir el arroz. Menear la cazuela para que quede bien distribuido y dejar cocer lentamente unos 15 o 20 minutos hasta que el arroz esté hecho. Tiene que quedar ligéramente meloso.
Cuando falten un par de minutos para que esté el arroz, colocar el gambón por encima del guiso para que con el vapor resultante se termine de cocinar. Dejar reposar el guiso cinco minutos con la cazuela tapada y justo antes de servir espolvorear con cilantro fresco picado.
Y a disfrutar!!! De verdad que os va a encantar este arroz, el abanico de sabores es tan amplio que resulta difícil explicarlo, tenéis que probarlo!
La Jambalaya es el arroz por excelencia en la zona sur de EEUU, más concretamente Nueva Orleans y Louisiana. Podríamos decir que es el plato insignia de la gastronomía criolla.
Como es normal, existen mil y un tipos de variaciones, cambiando algunos ingredientes y variando quizás, la mezcla de especias.
Este plato lo tenía ya atravesado desde hace mucho tiempo, desde que lo leí en alguna novela americana y supe de qué se trataba, andaba con la mosca tras la oreja con ganas de preparar algo parecido. Finalmente me he lanzado a ello y os aseguro que el resultado vale mucho la pena. Los ingredientes pueden resultar chocantes pero no, casan estupendamente los unos con los otros.
Investigué en muchos blogs americanos, buscando la receta y los ingredientes que yo recordaba. Al final encontré una versión muy aproximada, en el blog Mercado Calabajío. Evidentemente he cambiado algunas cosas, pero, en esencia, la he respetado bastante porque creo que es bastante afín a lo que yo buscaba.
Vamos a ello, pues...
Ingredientes (para 4 personas):
- 1/2 pollo cortado en trozos
- 2 o 3 longanizas criollas (si no las conseguís, normales)
- 12 gambones frescos o congelados
- 1 cebolla
- 1/4 de pimiento rojo
- 1/4 de pimiento amarillo
- 1/4 de pimiento verde
- 2 ramas de apio
- 1 hoja de laurel
- 1/2 lata de tomate triturado (o 4 tomates maduros rallados)
- 1 cucharada sopera colmada de Cajun Spice Mix
- 1 vaso de arroz redondo
- 3 vasos y medio de caldo de pollo (o en su defecto agua con 1 pastilla de concentrado)
- Sal y pimienta
- Cilantro fresco
- Aceite de oliva
NOTA: La receta original usa arroz largo americano, yo he utilizado arroz redondo tipo paella, encuentro que absorbe mejor los sabores y creo que es más adecuado para este tipo de preparación.
Preparación:
Pelar el gambón y reservar. Cortar las longanizas en trozos de bocado y reservar.
Trocear los pimientos, el apio y la cebolla en cubitos pequeños. Reservar.
Calentar el recipiente donde prepararemos el arroz, puede ser una cazuela bajita o una sartén tipo paella. Sellar los trozos de longaniza hasta que estén bien rustidos. Apartar a un plato y reservar.
Ahora sellar el gambón. Muy rápido, vuelta y vuelta, tiene que quedar crudo en el interior.
Añadir ahora unas cuatro cucharadas de aceite de oliva y la hoja de laurel. Salpimentar el pollo y freírlo en el aceite caliente hasta que esté bien dorado por ambos lados. Exactamente igual que cuando preparamos una paella. ¡Cuidado que salpica mucho!
Añadir ahora el trío de verduras. Rehogar a fuego medio removiendo de vez en cuando.
Cuando la verdura esté blandita y comenzando a coger color, añadir el tomate triturado. Dejar reducir unos minutos.
Añadir ahora las especias cajún y las salchichas que teníamos reservadas.
Añadir el caldo de pollo hasta cubrir todos los ingredientes y dejar cocinar mínimo 20 minutos a fuego medio-bajo para evitar que se evapore demasiado, aunque tiene que reducir un poco para concentrar el sabor.
Pasado ese tiempo, comprobar de sal y añadir el arroz. Menear la cazuela para que quede bien distribuido y dejar cocer lentamente unos 15 o 20 minutos hasta que el arroz esté hecho. Tiene que quedar ligéramente meloso.
Cuando falten un par de minutos para que esté el arroz, colocar el gambón por encima del guiso para que con el vapor resultante se termine de cocinar. Dejar reposar el guiso cinco minutos con la cazuela tapada y justo antes de servir espolvorear con cilantro fresco picado.
Y a disfrutar!!! De verdad que os va a encantar este arroz, el abanico de sabores es tan amplio que resulta difícil explicarlo, tenéis que probarlo!
Monday, November 11, 2013
Cajun Spice Mix
El mundo de las especias es muy amplio y altamente adictivo. Hay mezclas de todo tipo. Desde un sencillo curry que a todos nos suena, pasando por el Garam Masala indú, las 5 especias chinas o el marroquí Ras-el-Hanout, todas nos transportan a un viaje sin igual por la gastronomía de sus países. Es el poder evocador de las especias. Una simple pechuga a la plancha se transforma de forma mágica en algo muy especial añadiendo cualquiera de estas mezclas.
Pero hoy vamos a viajar al otro lado del charco y vamos a visitar el sur de los Estados Unidos, más concretamente el sur del estado de Louisiana. Allí encontramos al pueblo cajún, un grupo étnico sin igual, mezcla de raíces españolas, alemanas, francesas criollas, italianas y algo de africanas y caribeñas.
Os voy a enseñar a preparar la fantástica mezcla de especias cajún. Buscando e investigando esta es la versión que más contempla el espíritu multiracial e intercultural criollo/cajún. Con ella podréis hacer platos tan sofisticados como la Jambalaya o alegrarle el día a una triste pechuga de pollo a la plancha. ¿Vamos a ello?
Ingredientes (para llenar un bote de especias estandard):
- 1 cucharada de comino molido
- 1 cucharada de semillas de cilantro machacadas
- 1 cucharada de ajo seco triturado
- 1 cucharada de cebolla seca molida
- 1 cucharadita de nuez moscada en polvo
- 1 cucharadita de jengibre en polvo (Opcional)
- 1 cucharadita de canela
- 1 cucharadita de cardamomo molido (Opcional)
- 1 cucharadita de cúrcuma (Opcional)
- 2 cucharadas de pimentón
- 1 cucharada de pimienta negra en grano machacada
- 1 cucharada de tomillo seco
- 1 cucharadita de orégano seco
- 2 cucharadas de sal fina
- 1 cucharadita de pimienta de cayena molida
NOTA: La mezcla de especias cajún es muy, muy variada. En cada casa lleva unos ingredientes. La que os transmito aquí es la que más me ha encajado a mi y después de probarla, la que más profundidad de sabores me ha brindado. El jengibre, el cardamomo y la cúrcuma son completamente opcionales, aunque os recomiendo que los contempleis, el resultado final es fantástico.
Preparación:
Poner todos los ingredientes en el molinillo o en la picadora. Triturar durante un par de minutos y ¡ya está!
La mezcla está lista para su uso. Guardarla en un recipiente hermético bien cerrado.
Y ¡ya podéis disfrutar de una mezcla fantástica con la que alegrar vuestros platos!
Labels:
Especias,
Preparaciones Previas
Location:
Valencia, España
Friday, November 8, 2013
Salsa de Tomate Asado
La salsa de tomate de brick es algo que siempre me ha dado mucha rabia. Intuyo que todo viene de cuando era pequeña e iba a comer a casa de una amiguita habitualmente y su madre, sabiendo que las dos éramos grandes adictas al arroz a la cubana, nos preparaba su versión. Siempre con tomate frito de brick, por supuesto. Lo que esa señora no sabía es que su hija y yo lo que queríamos era el arroz a la cubana de mi madre, con sus salsita de tomate y verduras casera y su platanito frito. Hoy en día hay más variedades y más calidad en la salsa de tomate frito de bote, pero hace 25 años (si, ¡qué vieja soy!) no había mucho dónde elegir.
Desde entonces he abogado siempre por preparar todo tipo de salsas caseras de tomate, más especiadas, menos, más reducidas, más ligeras... Y siempre buscando una salsa que valiera la pena embotar. Y ya la he encontrado. En el blog de Kanela & Limón, su salsa de tomate asado. Es verdaderamente fantástica. Para acompañar una pasta sencilla, pasando como base deliciosa para pizzas, hasta como complemento de recetas más elaboradas, la recomiendo de verdad. Vale la pena. Y ahora, vamos con ella!
Ingredientes (para 1litro de salsa, dependerá del grado de reducción de la salsa final):
- 2kg de tomates maduros
- 1 cebolla hermosa
- 2 dientes de ajo
- 1/2 pimiento rojo
- 2 cucharadas de azúcar (dependerá de la acidez de los tomates)
- 100ml de vino blanco
- 1 hoja de laurel
- 2 ramas de tomillo fresco (o en su defecto tomillo seco)
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
(para la fase final)
- 1 cucharada de vinagre de módena
- 1 cucharada sopera hermosa de concentrado de tomate.
Preparación:
Precalentar el horno a 200ª
Cortar el tomate en trozos y poner en una bandeja apta para el horno. Cortar también y añadir el pimiento y la cebolla, así como los ajos. Regarlo con el vino blanco y un buen chorro de aceite de oliva. Salpimentar al gusto, añadir el azúcar y las hierbas.
Llevar al horno y cocinar a 200º entre 45 minutos y una hora.
Sacar del horno y traspasar toda la mezcla a una cazuela. Añadir ahora, el vinagre de módena y el concentrado de tomate. Rectificar el punto de sal y de azúcar.
Llevar al fuego y cocinar lentamente hasta que la salsa reduzca y adquiera el espesor deseado. Mínimo una hora, removiendo de vez en cuando.
A mi personalmente me gusta una salsa concentrada, tipo passata italiana, así que la dejé más tiempo, cerca de dos horas.
Para los delicados, como los que tengo en casa, yo la trituré y pasé después por el pasa-puré para retirar pellejitos indeseables, aunque no es estrictamente necesario.
La salsa se puede embotar al vacío de forma tradicional o simplemente congelarla.
Os la recomiendo, es absolutamente deliciosa.
Desde entonces he abogado siempre por preparar todo tipo de salsas caseras de tomate, más especiadas, menos, más reducidas, más ligeras... Y siempre buscando una salsa que valiera la pena embotar. Y ya la he encontrado. En el blog de Kanela & Limón, su salsa de tomate asado. Es verdaderamente fantástica. Para acompañar una pasta sencilla, pasando como base deliciosa para pizzas, hasta como complemento de recetas más elaboradas, la recomiendo de verdad. Vale la pena. Y ahora, vamos con ella!
Ingredientes (para 1litro de salsa, dependerá del grado de reducción de la salsa final):
- 2kg de tomates maduros
- 1 cebolla hermosa
- 2 dientes de ajo
- 1/2 pimiento rojo
- 2 cucharadas de azúcar (dependerá de la acidez de los tomates)
- 100ml de vino blanco
- 1 hoja de laurel
- 2 ramas de tomillo fresco (o en su defecto tomillo seco)
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite de oliva virgen extra
(para la fase final)
- 1 cucharada de vinagre de módena
- 1 cucharada sopera hermosa de concentrado de tomate.
Preparación:
Precalentar el horno a 200ª
Cortar el tomate en trozos y poner en una bandeja apta para el horno. Cortar también y añadir el pimiento y la cebolla, así como los ajos. Regarlo con el vino blanco y un buen chorro de aceite de oliva. Salpimentar al gusto, añadir el azúcar y las hierbas.
Llevar al horno y cocinar a 200º entre 45 minutos y una hora.
Sacar del horno y traspasar toda la mezcla a una cazuela. Añadir ahora, el vinagre de módena y el concentrado de tomate. Rectificar el punto de sal y de azúcar.
Llevar al fuego y cocinar lentamente hasta que la salsa reduzca y adquiera el espesor deseado. Mínimo una hora, removiendo de vez en cuando.
A mi personalmente me gusta una salsa concentrada, tipo passata italiana, así que la dejé más tiempo, cerca de dos horas.
Para los delicados, como los que tengo en casa, yo la trituré y pasé después por el pasa-puré para retirar pellejitos indeseables, aunque no es estrictamente necesario.
La salsa se puede embotar al vacío de forma tradicional o simplemente congelarla.
Os la recomiendo, es absolutamente deliciosa.
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